De nuevo ese canto de sirenas
me suena en el oído y me lleva
otra vez al azul de río..
que a mi corazón Rocinante lo ciega y atrae?
Con aire de Quijote enfrento
los profundos misterios del silencioso río,
ni molinos ni remolinos pueden detener mi marcha hacia los brazos de una sirena que disfrazada de Dulcinea,
me espera.
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