lunes, 10 de marzo de 2008

La Palmera despeinada

..Aquella tarde, la palmera, entendió que ya era tiempo de quejarse, de decirle basta a las postales que la querían esbelta y tiesa como una estatua..
..se entregó al paisaje,
jugó con el viento
se salpicó con lluvia,
se declaró Libre!
y jamás volvió a peinarse..